11 de junio de 2026

0,0

El objetivo de esta publicación no es incitar a la gente a correr maratones en ayunas ni a descuidar la hidratación (que tiene sus riesgos evidentes), sino romper el dogma ya que cada cuerpo es un mundo. Demostrar que en la otra parte de la balanza hay espacio para la simplicidad, para el minimalismo y para la confianza plena en la resistencia natural de uno mismo. A veces hace falta que alguien baje al barro, complete la distancia reina sin artificios y lo cuente, simplemente para recordar que correr, en su esencia más pura, siempre ha sido cuestión de algo más que una fartura de carbohidratos.

Quienes me conocéis sabéis que soy un gran defensor de la suplementación deportiva y que me gano la vida, entre otras cosas, como representante de una marca del sector como es Keepgoing.
Pero hoy, y aunque sea tirando piedras contra mi propio tejado, quiero poner sobre la mesa la otra cara de la moneda en el era del "hype" nutricional donde el panorama actual del running está totalmente volcado hacia el "cuanto más, mejor". Vivimos en la era de los 90/120 gramos de carbohidratos por hora, donde parece que si no sales a correr con un arsenal de geles, isotónicos y cafeína a cuestas, es imposible cruzar la meta. Las marcas, las modas y los influencers (o aspirantes a ello) que venden su alma al diablo a cambio de un descuento que alimenta más su ego que su estómago, empujan fuerte en esa dirección.

Sin querer sentar cátedra, hoy quiero contar mi experiencia en la Maratón de Vitoria (la cual completé sin comer ni beber nada, tras haber desayunado únicamente un café y una EnerGyPro Bar), como contraejemplo perfecto y necesario para poner cordura. También como demostración de que el cuerpo humano tiene una capacidad de adaptación y de sustrato energético descomunal, si está entrenado para ello. No se trata de decir que lo mío sea lo correcto (ni mucho menos) pero sin querer ser ejemplo de nada ni para nadie, quiero recordar que no hay una única verdad absoluta.

Para poner el contexto exacto a esta publicación, es importante comentar que la Maratón de Vitoria la corrí de una manera distinta, muy lejos de mi mejor versión en la distancia, ya que los primeros 21,097 km serían compartidos con Noelia para, tras verla cruzar su peleada meta (1:40:36), yo seguiría en busca de la mía pisando un poco el acelerador en la segunda media maratón (1:17:46) para bajar de las 3 horas (2:58:22), cerrando una semana con 150 preciosos kilómetros en el contador de este viejo tanque.

⌚ Para dejar constancia de los datos exactos (muy lejos de los que suelo volcar en los 42km y 195metros), vuelvo a compartir los que registró mi Coros Pace 4:
  • Distancia: 42,62 km
  • Tiempo: 2:58:22
  • Ritmo Medio: 4:11/km
  • Ritmo Esfuerzo: 4:09/km
  • Mejor Km: 3:31/km
  • Cadencia Media: 173 ppm
  • Cadencia Máxima: 198 ppm
  • FC Media: 137 ppm
  • FC Máxima: 165 ppm
  • Calorías: 2422

El cuerpo es una máquina perfecta (si se le entrena).
Hoy en día nos bombardean con que el glucógeno es el único combustible válido. Sin embargo la flexibilidad metabólica existe. Correr una maratón sin carga externa demuestra que, cuando el ritmo es el adecuado y el cuerpo está eficientemente adaptado, los tanques de reserva dan para mucho más de lo que el marketing nos dice. No somos dependientes crónicos del azúcar.

Es evidente que la ciencia deportiva respalda el uso de carbohidratos para exprimir el rendimiento de élite y buscar el límite en el crono. Pero la maratón popular es mucho más que eso. Recuperar la esencia de escuchar al propio cuerpo, de correr por sensaciones y de no ligar el éxito de una carrera a si el estómago tolera o no el quinto gel del día, es una liberación física y mental.

Parece que se ha perdido la individualidad. Se copia lo que hacen los profesionales de 60 kilos que corren a 2:50 min/km, obligando a corredores de todo tipo a meterse empachos de glucosa que muchas veces terminan en problemas estomacales y abandonos.

Con mi experiencia en Vitoria quiero poner sobre la mesa una pregunta incómoda pero necesaria: ¿Realmente necesitas todo lo que te venden, o simplemente nos han hecho dependientes de la parafernalia?.

A esta pregunta, mi respuesta es que os dejéis asesorar por profesionales del sector.


Distribuidor Oficial Keepgoing Asturias
Me gusta más el trato personalizado pero si queréis hacer vuestros pedidos directamente a través de www.keepgoing.es, añadiendo el "código promocional" 195metros🔖 se os aplicará un 20% de descuento en el carrito. No os cuesta nada y ahorráis mucho.

A veces mejorar algo que ya funciona es el reto más difícil.
Llevábamos tiempo con una idea clara: hacer evolucionar nuestra EnerGyPro Bar sin perder lo más importante: que siga siendo la energía que te acompaña cuando más lo necesitas.
Tras muchas pruebas, ajustes y decisiones difíciles, por fin podemos enseñaros el resultado. La nueva EnerGyPro Bar llega con.
  • Una textura aún más suave, uniforme y fácil de ingerir
  • Máxima energía sin molestias gástricas: 30g de hidratos de carbono en ratio 2:1
  • 12 sabores: ampliamos con fresa salada, caramelo salado, plátano, cereza, frutos rojos y manzana verde
Y para situaciones especiales:
  • Plus de sodio: fresa salada (155mg) y caramelo salado (250mg)
  • Favorecer la recuperación: cereza (100mg de antocianinas)
  • Extra de activación: cola (80mg de cafeína)
  • No-cramp anti calambres: manzana verde (500mg de ácido acético y 125mg de sodio)
  • Mejora de oxigenación: frutos rojos (200mg de nitratos y 1560mg de L-citrulina)


La barrita más completa para el deportista más exigente. La nueva EnerGyPro Bar ya es una realidad. ¿Listos para probarla? 😉

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.